¿Qué es la artrosis?

La artrosis, también conocida mundialmente como osteoartritis (OA), es uno de los trastornos articulares más comunes en todo el mundo y que más frecuentemente se da en la población adulta, siendo una de las enfermedades reumáticas que perjudican al sistema musculoesquelético.

Esta enfermedad osteoarticular es de carácter crónico y degenerativo, es decir, un proceso progresivo que se produce al alterarse las propiedades mecánicas del cartílago y secundariamente, de otras estructuras de la propia articulación como son el hueso subcondral, la cápsula articular y la membrana sinovial, entre otras.

El cartílago es el tejido que recubre las superficies óseas que forman parte de las articulaciones y tiene como función amortiguar las cargas que se transmiten entre las superficies articulares, y proporcionar un movimiento suave de deslizamiento libre de fricción. Con el paso del tiempo, el cartílago tiende a desaparecer haciendo que el roce se produzca directamente entre los huesos, generando dolor y pérdida de flexibilidad de las articulaciones.

¿Cuáles son las causas de la artrosis?

Dentro de las enfermedades reumáticas, es considerada como uno de los problemas más importantes de salud pública y de alta prevalencia que aumenta con la edad, generando discapacidad a partir de los 45 años de edad.

Se desconoce la causa de la artrosis, sin embargo, la evidencia actual índica que la gravedad de esta patología no solo ha sido relacionada con el aumento de la edad, sino que también se la relaciona con otros factores como es el sexo femenino, la obesidad, factores geográficos, factores genéticos y la raza, factores biomecánicos o factores ambientales como son las actividades laborales, exceso de trabajo físico o traumatismo articular.

¿Qué síntomas produce?

Los manifestaciones de la artrosis son muy variadas, se desarrollan con lentitud y empeoran a medida que pasa el tiempo. Entre los que destacan son el dolor de tipo mecánico, rigidez articular, pérdida de movilidad articular o hinchazón. Sin embargo, existen otros signos que también pueden aparecer como son los crujidos y la tumefacción articular.

El síntoma fundamental y que más afecta a las personas con artrosis es el dolor. Éste, suele aparecer cuando se mueve o se exige un esfuerzo a la articulación afectada, cesa con el reposo y, en genera, se agrava a medida que avanza el día. Con el agravamiento de la enfermedad puede aparecer dolor con el reposo o el descanso nocturno.

¿Cómo se diagnostica?

Los criterios de diagnóstico para la OA deben llevarse a cabo de manera temprana para permitir iniciar rápidamente el tratamiento, controlar la sintomatología y evitar así que la enfermedad evolucione. Estos criterios incluyen elementos clínicos basados en las manifestaciones clínicas de las personas que lo sufren, en factores de riesgo, en los principales hallazgos a la exploración física y signos radiológicos. En algunos casos, se agregan a estos exámenes de laboratorio, todos ellos ayudando al especialista en conformar un diagnóstico preciso de la enfermedad.

¿Cómo se trata la artrosis con la fisioterapia?

La artrosis no se puede revertir y es importante tratarla de la manera más eficaz posible utilizando un enfoque multidisciplinario adaptado a las necesidades del paciente. De esta manera, los tratamientos que se llevan a cabo deben ir enfocados a los siguientes objetivos: aliviar el dolor, disminuir la rigidez articular, evitar o reducir la progresión de la enfermedad y aumentar o mejorar la calidad de vida de los pacientes.

En relación al tratamiento de fisioterapia, utilizaremos los siguientes tipos de técnicas:

  • Agentes físicos y electroterapia: crioterapia (empleo de frío), termoterapia (empleo de calor), electroanalgésicos (TENS), electroestimulación, ultrasonidos, ondas de choque, etc.
  • Terapia manual: técnicas de movilización articular, movilización neuromeníngea, técnicas neuromusculares, inducción miofascial, etc.
  • Vendaje neuromuscular o kinesiotaping.
  • Ejercicio terapéutico para mejorar la funcionalidad.
  • Educación postural y para el manejo del dolor.

Emilio Macías Castellanos

Nº Colegiado: 14.887